Cuando se habla de crear un negocio, se crea una marca, ya sea de forma planificada o no. Esta marca será como los demás ven la empresa y lo que piensan que es. Es aquí donde entra el branding. Si la empresa no está manejando la imagen de su marca y no está hablando de branding, tiene un problema. ¿Qué es el branding? El branding se define como el proceso de construcción de la marca, que engloba el desarrollo y mantenimiento del conjunto de atributos y valores intangibles propio de la marca. Crea expectativas que se cumplirán con la experiencia de marca y con esto genera vínculos estrechos entre el consumidor y la empresa. En otras palabras, el branding es la identidad de marca, la imagen de la empresa, la manera en la que el usuario la percibirá y terminará comprometiéndose con ella. ¿Por qué es importante para tu empresa? Estos son algunos de los puntos más importantes del branding dentro de la empresa: El branding de la empresa debe siempre estar en sintonía con los deseos y necesidades del consumidor. Es el punto más importante cuando se está desarrollando y definiendo la marca, y cada vez que se realice una campaña de branding, se debe tener siempre en mente al cliente. Esta es la razón por la cual los mensajes que se crean tienen que expresar valor, ¿Por qué el branding de mi empresa importa al cliente? Es esta la manera en la que los mensajes deben estar dirigidos. Creación de logotipo, posicionamiento de la marca, valores de la empresa, todos estos y más son puntos imprescindibles para un branding impecable. Todas las empresas requieren un proceso de branding, de realizarse correctamente se estará un paso más cerca de contar con un negocio completo y exitoso. Ninguna empresa, por más pequeña que sea, puede subestimar su propia marca creyendo que es demasiado pequeña para el proceso de branding, pues este proceso es importante para cualquier marca, ya que aumenta su valor, define a la empresa, da dirección a los colaboradores y facilita la adquisición de nuevos prospectos.